Empleos
Ella sintió un nuevo escalofrío, un débil temblor que le recorrió el cuerpo. Ya llevaba quince minutos esperándolo. ¿Porqué siempre llegaba tarde? Tendría que recordarle la importancia de su trabajo. Ahí venía, apurado como siempre. -Perdón por la demora, me quedé dormido. Además el ascensor no anda, y solo a vos se te ocurre hacer un intercambio así en la terraza de un edificio de diez pisos. Uff… estoy que no doy más, y apenas está amaneciendo… no ni eso, está oscuro todavía. -Si hubieras salido temprano subías esas escaleras sin correr.-dijo ella con ligera impaciencia y agregó resuelta- Ahora, ¿trajiste mi paga? -Sí, claro, pero primero el manuscrito. Ella sacó un sobre de papel madera de su bolso y se lo entregó, sin quitarle los ojos de encima y sin pestañear. Las manos de él temblaban un poco cuando recogió el sobre incluso mientras le pasaba un maletín negro a ella. Seguir Leyendo... -Gracias-dijo luego-. Avisale al señor Smith que su relato va a salir publicado en el próximo n...