Cita a ciegas

La cita se concretó por internet, como era tan común ahora. Ambos se habían conocido de forma virtual, por una red social, ya que eran seguidores de la misma banda de música. Luego de varias charlas vía chat, acordaron un día y horario para conocerse personalmente. Pero todo salió mal… Apenas se vieron en la cafetería se reconocieron, no sólo por las fotografías compartidas sino también por el brillo que cada uno vio en los ojos del otro. Fue un momento de sueño fugaz. Luego de presentarse y pedir el inevitable café, hablaron largo rato sobre la música. Él tocaba la guitarra eléctrica y ella el piano. De inmediato surgió la idea de crear una melodía juntos. A medida que avanzaba la charla fueron descubriendo fascinantes gustos y características comunes, al tiempo que también iban notando profundas pero salvables diferencias. El reloj corría por momentos y se detenía otros, hasta que finalmente se hizo notar, oscureciendo el cielo y recordándole a ella que ya era momento de regresar a s...