topbella

viernes 20 de enero de 2012

El sueño del ángel (2da Parte)



Alex reconoció de inmediato al ángel. Tenía el mismo rostro asustado y sufriente, sólo que esta vez no estaba atrapado entre espinas sino sentado en un banco de plaza. Su expresión era de una tristeza insondable.
Alex supo que era “su” ángel pero al principio no supo si acercarse o no. Se balanceó en el lugar unos momentos y luego quedó mirando al ángel. Finalmente obedeció a un impulso y se sentó en el banco, a menos de un metro del ser que llevaba seis meses buscando. Se aclaró la garganta y eso hizo que el rostro triste se vuelva hacia él.
-¿Estás bien?-preguntó Alex.
El ángel lo miró y luego volvió a fijar su vista al frente. Luego habló con voz tomada.
-No importa, igualmente no puede ayudarme. Mi problema no tiene solución.
-¿En serio? ¿Qué tipo de problema es?

jueves 29 de septiembre de 2011

El sueño del ángel



Alex llevaba seis meses buscando a una persona que jamás había visto, de la cual no tenía ni el nombre ni dato alguno que le indicara dónde buscarla, pero él  sabía que al encontrarla la reconocería de inmediato.  Siempre pensaba que era increíble: Seis meses viajando para encontrar a alguien desconocido.
Todo por culpa… de un sueño.
Aquella noche el tuvo el primer indicio, el primer paso que le indicaría el camino a seguir. Sólo que en ese momento no lo reconoció como una señal del destino.
Soñó que deambulaba indolentemente sin mucho interés en su camino cuando creyó oír un grito ¿de socorro? Al principio permaneció en silencio, escuchando. El grito volvió a repetirse y sí, no había duda, era un pedido de auxilio. Durante un momento él trató de convencerse de que no era asunto suyo, y siguió caminando, pero ni si quiera logró avanzar dos metros que se detuvo. En sus oídos resonaba el último grito, nacido  de una voz casi aniquilada. Se sintió sacudido por un rayo y salió disparado en dirección hacia el llamado desesperado. Allí, tras unos sauces extrañamente frondosos encontró una imagen estremecedora. Desde el suelo surgían gruesas enredaderas que se elevaban hasta los dos metros y en la cima, completamente ahogado y herido por agudas espinas, estaba un ángel, atrapado y sin posibilidad alguna de huir.Alex se acercó cautelosamente y pudo apreciar el rostro del prisionero. Parecía esculpido en mármol, pero un dolor agónico reflejado en sus ojos resaltaba su profunda humanidad, tanta que Alex dudó por un instante que fuera realmente un ángel, pero al ver las alas, antes blancas y ahora surcadas por débiles ríos de color rubí, todas sus dudas desaparecieron, así como su cautela. Llegó junto a las gruesas enredaderas y estiró la mano para liberar al ángel…


domingo 3 de julio de 2011

Diálogo astral



-Hoy desperté lleno de energía. De hecho siento que yo soy el sol, siempre presente, siempre poderoso, siempre iluminando toda la verdad.-Dijo Matías “Matt” Withnam con entusiasmo.
-Cuidado, sol, no vayas a quemarte con tu propio poder. -respondió su jefa, la detective Luna Guerrero.
-Prefiero quemarme que ser un círculo frío, de tamaño mísero que no hace nada útil, prefiero llamarme sol, sinónimo de poder que llamarme Luna, sinónimo de… no sé, no se me ocurre nada amable.-dijo él con malicia.
Luna sonrió y continuó acomodando sus carpetas de archivos policiales.
-No te preocupes, de todas formas hay más que sólo frialdad en la luna, pero no espero  que me creas. Muchas cosas no serían lo mismo sin la  luna, como ser las mareas, la buena visión durante una noche cerrada, la sensación de compañía para los viajeros extraviados, la inspiración de los escritores y poetas. Realmente, la luna es mucho más importante de lo que se cree.

jueves 16 de junio de 2011

Agonía



Acabo de encontrar un corazón tirado en el suelo, está muy pálido. Me mira y su dolor es tan insondable que me traspasa.
¡Porqué me traspasa tan fuerte? Durante un momento creo que está enfermo, luego descubro con horror que es algo peor, está malherido, como si lo hubieran cortado de un solo golpe. Apenas un débil hilo de plata lo mantiene unido, pero todo indica que sus mitades no tardarán en separase. Unos pequeños trozos de color rubí están esparcidos en el suelo y se desintegran.
Comprendo que aún si pudiera volver a unirlo ese corazón jamás sería el mismo, siempre quedarían piezas faltantes, cicatrices eternas.
¿Cómo habrá llegado a semejante estado, completamente agonizante?

jueves 19 de mayo de 2011

Brazadas



Si yo estuviera en medio del mar…
Empezaría a pensar… hasta encontrar un motivo que me impulsara a seguir vivo.
Y por cada motivo que encontrara daría una brazada hacia adelante, si es que hay un adelante cuando uno está en la inmensidad del mar.
¿Qué podría motivarme a sobrevivir?
Veamos…
…volver a ver a mis padres y decirles, de una vez, que los quiero.  Una brazada.
…decirle a mi esposa lo mucho que la amo, aún cuando no se lo demuestre por temor a parecer sensiblero. Dos brazadas.
…ir al parque con mis hijos y terminar todo adolorido de tanto jugar al fútbol. Tres…
…reunirme más seguido con mis amigos, en vez de reunirme tanto con mis papeles de trabajo. Cuatro…
…moler a golpes al capitán de ese barco que confundió una roca con una nube de niebla. Cinco…
… aprender a tocar el piano como siempre quise. Seis…
…ver esa película que tanto me hizo sonreír,  y ésta vez sí reírme a carcajadas. Siete…
…empezar a comportarme como  un hombre y llorar cada vez que realmente lo necesite, no hacerme el tipo rudo y fuerte. Ocho…
…aprender a vivir con mis debilidades y defectos y dejar de mostrarme como la persona autosuficiente y maravillosa que en realidad no soy. Nueve…
…dejar de seguir los sueños que otros soñaron para mí y comenzar a transitar mi propio y más grande sueño. Diez…

LinkWithin

Related Posts with Thumbnails

You can replace this text by going to "Layout" and then "Page Elements" section. Edit " About "

Labels

Labels

Mi foto
Escritora y fotógrafa, enamorada de la vida, a través de mis palabras y mis fotos reflejo mi visión del mundo.