La lista

Una vez un maestro de literatura pidió a sus alumnos que escribieran sobre las cosas que consideraban buenas en la vida. Uno de ellos no lograba encontrar nada para escribir. Finalmente tuvo una idea: saldría a caminar y prestaría atención a los comentarios y actitudes de las personas, para al menos tener una idea.
Así, empleó el resto de la semana en su observación y la siguiente clase entregó a su profesor la siguiente lista.
Es bueno…
… despertar temprano por culpa del despertador y darse cuenta de que es domingo y se puede seguir durmiendo.
… quedarse “enganchado” con una película ya empezada pero que logra atraparnos hasta su mismísimo final.
… salir a realizar trámites y no resistir el impulso de hacer una pausa y tomarse un café con leche y medialunas.
… romper la eternidad del domingo llamando a una amiga para reunirse a charlar.
… perderse de dormir la siesta por quedarse leyendo un libro.
… sentarse en una plaza y mirar todo lo que ocurre.
… sacar fotografías a cosas simples como un pájaro o un edificio.
… vencer el recelo y ver ésa película que nos recomendaron, al menos podremos opinar con fundamento luego de verla.
… caminar con menos seriedad y más sonrisas.
… reunirse para almorzar con compañeros de estudio o trabajo.
… sacrificar de dormir toda la mañana del sábado para ir a al centro a repartir poemas.
… encontrar un lugar y grupo en los que uno puede demostrar lo que ama hacer, y además mejorarlo, sintiendo un apoyo constante.
… alternar entre personas que estén al mismo nivel cultural de uno, también con quienes estén a menor o mayor nivel. Siempre procurar conocer todas las ideas.
… recordar que siempre somos maestros y alumnos, a veces al mismo tiempo.
… saber que tal no tengamos mucho trato con nuestros compañeros de trabajo, pero sabemos que si necesitamos una mano, ellos nos la darán.
… estar en un trabajo, o estudiando, y de pronto oír una voz que dice “Estoy donde siempre quise… y ni si quiera recuerdo cómo fue el inicio de éste camino. Aún así, todo valió la pena.”
… sentirse vivo, pero aprender mantenerse en un estado de paz.
… no perder nunca la capacidad de sorpresa.
… vivir el día a día… pero alcanzando la eternidad diariamente.
Cuando el profesor devolvió los escritos, el alumno que había hecho la lista leyó la siguiente frase:
“Es bueno… no olvidar nunca las pequeñas cosas que nos hacen felices, porque de ellas se trata la vida, de saber disfrutar los momentos y alimentar el alma con vivencias que se vuelvan recuerdos imborrables. ¡Excelente trabajo!”
FIN
Comentarios
Besos.
Gracias, Akua y Lao, por sus comentarios.
Saludos :)
Se trata de apilar y construir, palmoa palmo nuestra felicidad neta.
Vine!!! antes que nada mil disculas.
Tenés que saber algo de mi, soy un colgado sin solución. Pero aca estoy :)
Gracias por visitarme siempre dejarme tus palabras.
Un abrazo, que estes muy bien
Y no te preocupes. yo también tiendo a colgarme mucho y por eso a veces paso largo tiempo sin postear.
Cosas de la vida, cosas de escritores y poetas.
Saludos :)