Plumas y letras



Dos hojas de papel que caen lentamente se transforman en las huellas involuntarias del paso de un joven escritor, uno que tiene un extraño modo de dar a conocer sus creaciones, modo tan misterioso que ni él mismo sabe que existe ni cómo funciona. Pues, aunque escribe mucho, sólo algunos relatos deciden abandonarlo y salir al mundo. Únicamente aquellos escritos cuya creación le había dado grandes dolores de cabeza pero que al mismo tiempo le hacían sentirse pagado de sí mismo, se copiaban automáticamente en una hoja en blanco y se deslizaban hacia el suelo, como huellas de tinta y papel. Y eso no era el fin del proceso. Cuando caían eran recogidos por dos cotorritas de color verde que siempre seguían al joven escritor. Ellas se ocupaban de repartir las copias por toda la ciudad por donde pasara el muchacho, contando con la ayuda invisible pero inestimable del viento, que las empujaba suavemente, al mismo tiempo que memorizaba las mejores frases y las murmuraba a los paseantes que se detenían a esperar para cruzar la calle. Un trabajo de equipo perfecto entre la tinta, el papel, dos cotorritas serviciales y un viento muy amable.
El joven escritor estaba paseando y cuando se detuvo en una plaza se le ocurrió una idea muy original, una historia sobre un poeta que escribía versos románticos y al cual dos golondrinas ayudaban a repartir los poemas entre las chicas enamoradizas de la ciudad. “Una historia muy buena, pensó el joven escritor, aunque juraría que alguien me la dijo mientras esperaba para cruzar la calle hace un ratito. Ya mismo la escribo.” Entonces se sentó en el primer banco de plaza que encontró y la birome comenzó a deslizarse sobre el papel.
A sus espaldas, en las ramas de un ceibo, dos cotorritas parloteaban alegremente, como riendo y el viento las despeinaba con un silbido entusiasta.

FIN


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Comentarios

Gabriela Maiorano ha dicho que…
Hola Vaenewria!! Me encantó amiga. Un relato original con un desenlace acorde. Una dulzura.
besossssssss
Perikiyo ha dicho que…
¡Qué bonito!

Al fin y al cabo, quien escribe va dejando su huella, su impronta, su ser en un papel.

Me ha encantado.

Saludos.
Lao ha dicho que…
Me inspiró belleza y ternura!! Un beso.
Akua ha dicho que…
Los deseos se cumplen. Muy chulo tu relato.

Besos.
Vaeneria ha dicho que…
Gracias a todos. La verdad que este relato fue bastante fuera de lo común pero me gustó escribirlo. Saludos a todos :)
Buenos distribuidores se encontró tú amigo del relato. Quien mejor que el viento y unas serviciales cotorritas para diseminar por el mundo la tinta que brota del alma del escritor.
Vaeneria ha dicho que…
La verdad, muy buenos distribuidores.
Gracias por pasar, Waty.
Saludos :)

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