El misterio
El mundo real era… un misterio para él. Nunca había estado en él. Era un espectador de un radioteatro, escuchando atentamente todo cuanto lo rodeaba, intentando formar parte de el mundo real. Pero los sonidos que oía eran extraños porque no conocía nada con lo cual identificarlos. Así fue como el mundo real se transformó en un montón de imágenes diseñadas por su imaginación. Sin embargo no se sentía triste, sólo algo desconcertado. Le gustaba ese juego de la imaginación dónde las cosas siempre eran como él quería e imaginaba. Lo mantenía activo, algo fundamental para cualquier muchacho de diecisiete años como él. Le encantaba correr y nadar, pero su madre nunca lo dejaba practicar por temor a que tuviera un accidente, a pesar de que él era extremadamente cuidadoso incluso al tender su cama. Su padre siempre fue más liberal, menos sobre protector que la madre, así que no tuvo mejor idea que inscribirlo en clases de canto, algo que él aceptó “encantado”. Luego de seis sesiones había des...